El problema del comercio ilícito de drogas no es privativo de Latinoamérica, el gran consumidor para nuestra desgracia son Los Estados Unidos de América, y todo el sur es el que lo produce, ese “patio trasero” de antaño se ha convertido en el gran problema de la superpotencia Americana, cuando teníamos el “New deal” del siglo pasado Latinoamérica era considerada la hermana menor de la emergente potencia y por un momento fuimos considerados un mal necesario en la geopolítica mundial, en cambio el consumo de drogas en Europa ha sido diferente debido a que tienen diferentes suplidores y hasta África ha contribuido a su difusión dentro de la Eurozona; ahora somos los que más inmigración producimos dentro del potencia Americana y los estados han empezado a generar leyes xenofóbicas a todas luces contra esa minoría que ya se ha convertido en el patio trasero dentro de su propio territorio.
¿Pero qué ha producido ese fenómeno? Es una respuesta relativamente difícil, la violencia de pandillas que actualmente muchas zonas de Latinoamérica vive es producto también de los miles de deportados delincuentes que han regresado a sus países y han seguido difundiendo su cultura de “pandillas” pero a la vez dicha cultura fue aprendida dentro del territorio Estadounidense, el narcotráfico tiene dos componentes uno económico y otro social ambas hacen de dicho fenómeno algo terriblemente en todos los sentidos: cada día mueren decenas y hasta miles de personas que se relacionan directa o indirectamente en la actividad o por personas inocentes que caen víctimas de la violencia que todo el fenómeno genera, la pobreza hace que las fuentes ilícitas de comercio sean tan aceptadas debido a la corrupción de los gobiernos latinoamericanos, hay una lucha mediática que nos dice que estamos en “guerra contra el narcotráfico” pero en realidad la guerra que deberían de hacer es contra la pobreza misma la cual sigue siendo la razón número uno de todos los grandes problemas de la región entera, el narcotráfico es tan sólo una muestra de la dinámica de grandes problemas que arrastramos sin mencionar el crimen organizado que puede o no tener componentes de manejo de estupefacientes, ésta muchas veces es diferente y trata con la prostitución, con el contrabando y con el lavado de activos dentro de toda la región.
¿Por qué llamo la Jungla a toda esta triste región? Porque en realidad tenemos una estructura judicial muy deficiente, la mayoría de Latinoamérica no respeta sus estructuras sociales y no tenemos una idea de lo que el imperio de las leyes debería de suponer, vivimos en una verdadera jungla: cada quien hace lo que le viene en gana, sus políticos son en su mayoría quienes infringen las leyes que suponen deberían de proteger, estamos desvalidos porque la violencia social está llegando a niveles insoportables y si sigue la tendencia estaremos ante el advenimiento de los Estados fallidos, los cuales dejarán de tener legitimidad ante su propia estructura y serán gobernados abiertamente por el hampa organizada la cual hará que sus ciudadanos callen ya que la harán a base de cohesión armamentista, no somos quienes creamos la pobreza la heredamos desde que nuestros conquistadores de antaño nos dieron las estructura social que ha perdurado a través de los siglos, la burocracia desde tiempos coloniales se ha mantenido en las altas esferas estatales, esa que causa que el pueblo tenga servicios débiles y que no respetemos las rentas nacionales ya que ese dinero es deseado por quienes administran los servicios públicos.
¿Por qué nuestra población opta por emigrar? Porque en realidad no damos lo mínimo a aquellos que no tienen mucho que ofrecer de cara a la productividad económica: el analfabetismo sigue siendo alto, los trabajos bien remunerados siguen estando “reservados” a los políticos burócratas o a las familias de alta alcurnia las cuales siguen estando absortos de la triste realidad de pobreza de nuestra gran y olvidada Latinoamérica, nuestra estructura no permite que haya movilidad social sino todo lo contrario nuestras clases sociales son lo más parecido a las castas de la India quien nace pobre sino es de forma extraordinaria tiene por destino una vida de pobreza extrema garantizada, mientras que la gran masa de clase media trabajadora sigue estando hipnotizada para que lo que gana lo gaste en un consumismo predador y falaz: carros, casas, viajes, discotecas, ropa, comida chatarra y miles de mercancías y servicios que se llevan lo poco que se puede conseguir a base de trabajar duro y con todos los sacrificios que ello implica.
¿Latinoamérica tiene un futuro por el cual luchar? Claro que si, la gran falacia es que no nos merecemos un mejor futuro, todo lo contrario con todas las plagas que nos ha tocado soportar como mínimo nos merecemos un mejor presente, somos los que a base de trabajo hacemos que las grandes potencias disfruten de su bonanza, mucha de la riqueza fue a parar a esos países que ahora disfrutan de una gran estabilidad económica y nosotros saqueados y olvidados seguimos existiendo en un mundo cada vez menos equitativo y excluidos debido a los antagonismos sociales propios de la región, por hoy el primer gran paso es asumir una identidad regional: esa que Simón Bolívar soñó y que las nacientes potencias le truncaron, debemos de aceptar que tanta variedad, tanto acento diferente estamos unidos inexorablemente por una cultura común, los mismos males, las mismas necesidades y un idioma que quedó como legado de nuestro pasado, por hoy podemos asumir esa identidad y en base a ella trazar un camino con mas merecimientos que sufrimientos, esta jungla merece mejor suerte, y aceptando que nos hemos ganado algo mejor, ese algo finalmente se logrará, cuando aceptemos que debemos de encaminarnos a una senda más equitativa y que nos permita desarrollar esa potencialidad que como región siempre hemos tenido.
Ezequiel Méndez
@ezek71 (Twitter)
http://culturatum.wordpress.com/